La contingencia sanitaria, producto del COVID-19, nos ha dejado durante este 2020 una serie de obstáculos y desafíos. En el ámbito de la educación no fue menor, ya que no sólo la metodología pedagógica y las clases tuvieron que dar un giro absoluto; las actividades académicas en general también. Hoy, la digitalización se ha transformado en un elemento trascendental para dar continuidad a todos estos desarrollos.

Es así como eventos y ceremonias tan tradicionales y simbólicas de la Universidad de Concepción, también han debido adaptarse a este mundo virtual y, como CFRD, nos hemos dedicado a aportar y apoyar en este proceso a nuestra casa de estudios, a través de desarrollos gráficos, audiovisuales, técnicos y comunicacionales.

Pero ¿es posible lograr trasladar toda una audiencia de un teatro lleno a una plataforma digital para presenciar una ceremonia? ¿Será esta la posibilidad de dar ese gran paso hacia la digitalización que veíamos tan lejano? Leonardo Letelier, jefe de la Unidad de Recursos Didácticos de nuestro centro, tiene sus apreciaciones al respecto.

 

-¿Qué implica adaptar una ceremonia física a una virtual?

Mucha organización y coordinación, ya que tanto la ceremonia, como el trabajo interno, se hacen de manera virtual y, por ende, hay muchos aspectos que se deben considerar. Como CFRD, hemos realizado ceremonias de titulación, premiaciones y reconocimientos, como lo fue nuestro primer evento realizado para el Aniversario UdeC, donde se reconocieron a las y los funcionarios con 25 y 30 años en la institución. Sabíamos que este aniversario sería distinto al anterior y se trabajó arduamente para que se sintiera lo más cercano posible.

Diferentes instituciones han visto en CFRD un apoyo fundamental para materializar y llevar a cabo las ceremonias. Organismos como la DIRPER, CADE, las facultades de Farmacia y Odontología, así como también Formación Permanente, han salido con sus ceremonias virtuales. Ya van cerca de 45 eventos, todos con el mismo objetivo, pero tratados de manera particular con sus requerimientos a medida. Y seguiremos apoyando a muchas otras que se avecinan.

 

-¿Por qué es importante que se sigan realizando estas ceremonias, con o sin pandemia?

-Se ha ganado mucho con este formato de ceremonias virtuales. Ha trascendido fronteras y la pandemia no ha sido una limitante para trabajar en ellas y difundirlas. Nuestra universidad debe seguir usando este formato de virtualidad, aun cuando no estemos en pandemia, ya que le da flexibilidad a las personas de presenciarlas, estén donde estén. Además, estos eventos se pueden grabar y dejar a disposición.

 

-¿Cuáles son los mayores desafíos al momento de desarrollar las ceremonias virtuales?

-Técnicamente, el desafío fue ver los profesionales idóneos y la herramienta que se utilizaría para realizar un buen streaming, cómo operarlo y cómo apoyar a los anfitriones principales para que se sintieran cómodos desde sus casas. Hemos hecho streaming en vivo, donde coordinamos todo a través de un programa o libreto.

Ya está en la retina de todos, las plataformas Zoom, Meet, Teams, entre otras herramientas disponibles en el mercado, por lo cual a estas alturas del año y dada la situación en la que nos encontramos, las personas se sienten muy confiadas para ingresar a una sesión como esta y presenciar una ceremonia desde la comodidad de su hogar, donde además pueden participar familiares y amigos.

 

-¿Cómo valorarías el trabajo por parte del equipo CFRD?

-Valoro mucho el respaldo profesional del CFRD, audiovisuales, periodistas, diseñadores y el equipo que finalmente entrega la confianza de que todo va a resultar de manera exitosa, como lo son las dos personas que entregan el soporte de las ceremonias, que trabajan coordinadamente a modo de respaldo en caso de corte de luz de algún sector de la ciudad para que el evento no se detenga.

Valoro, además, la confianza de varias vicerrectorías que han sugerido a CFRD como solucionadores a esta problemática y que, producto de ello, hemos sumado varias otras actividades futuras como apoyo a la universidad.

 

-¿De qué manera influye la colaboración de las instituciones que nos piden apoyo?

-Un aspecto importante ha sido quienes nos solicitan estas actividades y el compromiso que adquieren con ella, entendiendo que es una manera distinta a cómo se haría en lo presencial y adaptándose rápidamente a las ideas propuestas como formato de ceremonia. Por lo tanto, esas personas entienden que todo se debe adaptar a la virtualidad y mientras sigamos en pandemia seguirá siendo una muy buena alternativa realizar ceremonias de todo tipo en un formato distinto, un formato virtual.

Se puede pensar que es más simple crear un evento como este, pero toma el mismo tiempo e incluso a veces se requiere más tiempo de preparación. Por ejemplo, para un evento virtual con una duración de 50 minutos, se debe trabajar tres semanas antes. Felizmente, se ha entendido y el entusiasmo se activa por ver un buen resultado.

 

-¿Cómo proyectas las ceremonias a futuro? ¿Será posible mantener este formato digital?

-Las ceremonias virtuales llegaron para quedarse. En el futuro, estas serán una alternativa viable. Honestamente, si no hubiéramos tenido una situación de pandemia, tal vez hubiera sido poco probable ver esta solución como una alternativa válida, por lo cual siento que este cambio y adaptación que tuvimos todos nos obligó a buscar alternativas para estos eventos.

Dejo la interrogante: ahora que las conocemos: ¿por qué nunca las usamos si los teníamos hace años frente a nuestros ojos? ¿Qué nos detenía?

Créditos imagen portada: Titi Nicola